
Construida en el año 1730, esta ermita posee un hermoso pórtico con la advocación del Santo Cristo del Calvario, al estar situada en este lugar la última Estación del Via Crucis, la cual comienza junto a la Iglesia Parroquial. En ella encontramos una imagen, que representa al Señor en Su Santo Sepulcro, y la cual posee una gran devoción por estos contornos.
La ermita posee una nave central y pequeñas cúpulas en los laterales, donde se encuentra, entre otras, la imagen de San Isidro Labrador, imagen ésta muy querida en la población, y en honor de la cual se realiza una romería cada 15 de Mayo.
En el año 1929, fue reconstruida, gracias a la donación del ilustre hijo de esta villa, el General Don Felipe Sánchez de la Cuesta y Navarro y de su esposa Doña Aurora, hija del Comandante Don Pedro Gutiérrez de Castañeda y Caro y de Doña Maria del Araceli Tallón Cáliz. Estos hicieron a sus expensas la reconstrucción del edificio, como una ofrenda en memoria de su hija María del Carmen, poco antes fallecida en temprana edad.