Los territorios y paisajes rurales son contextos materiales y valores de nuestro patrimonio que deben preservarse como testimonios vivos de modos de vida cada vez más escasos a causa de la extensión de prácticas urbanas.
Algarinejo es uno de esos singulares territorios del interior montañoso andaluz que conserva aún un paisaje natural, una arquitectura popular auténticamente andaluza con más de 700 cortijos (viviendas diseminadas) y determinados sistemas de explotación tradicionales que dependen de un conjunto de recursos naturales muy apropiados para la explotación agropecuaria. La principal actividad económica del municipio gira en torno a la producción de uno de los aceites de oliva de mayor calidad mundial.

Esta zona fronteriza de los Montes Occidentales de Granada tiene, como valores ambientales fundamentales, numerosos y caudalosos arroyos insertos en serranías de gran belleza paisajística; la calidad de los recursos naturales y una localización estratégica como nudo de comunicaciones entre la Alta y la Baja Andalucía , determina la existencia de un rico patrimonio cultural asociado a la explotación agrícola-ganadera y al hábitat humano disperso de haciendas y cortijos que se origina a partir sobre todo de las repoblaciones castellanas del S.XVI.
Este medio paisajístico singular, la calidad de sus productos gastronómicos (chacinas, repostería, aceites, carnes de calidad, productos de huerta, etc), la existencia de una moderna red de alojamientos rurales y locales de restauración y la tradicional hospitalidad de sus habitantes, son importantes factores que animan a la práctica de actividades turísticas como el senderismo, actividades náuticas, ecuestres, cicloturismo, pesca deportiva, etc,
El visitante que quiera descubrir un rincón inédito de Andalucía de gran belleza y riqueza ambiental y cultural, tiene en Algarinejo un destino excepcional que sin duda sorprenderá.
Relieve característico de cerros de pendientes abruptas (de hasta el 45% en las cuencas del Río Pesquera y el Río Turca) y sistemas montañosos que alcanzan los 1000 m de altitud. Profundos barrancos excavados por la red hidrológica se entremezclan con elevaciones pronunciadas que forman un paisaje montañoso de gran calidad paisajística.

La mayor parte del municipio se encuentra ocupada por materiales sedimentarios del contexto geológico del Subbético Medio (calizas y margas fundamentalmente) excepto pequeñas vetas cerca del pueblo de Algarinejo compuestas de materiales volcánicos. Estos materiales se diversifican en el sur del municipio apareciendo calcarenitas, margas yesíferas, areniscas, etc. de la época triásica, mioceno superior y cuaternaria.

El clima predominante en todo el municipio de Algarinejo, es el mediterráneo subhúmedo, con precipitaciones situadas en torno a los 700 mm anuales, aunque en el norte del mismo aumentan debido al choque de las masas borrascosas con las sierras subbéticas cordobesas. El verano es cálido y con escasas precipitaciones, a diferencia del invierno que se caracteriza por una mayor cantidad de lluvias y temperaturas suaves (con una media de 7ºC )

El contexto biogeográfico determina la aparición de un bosque mediterráneo cálido (perteneciente a la serie mesomediterránea bética marianense y araceno-pacense basófila de la encina, con dominancia del Lentisco - Pistacia lentiscus- ) en casi toda la superficie del municipio, que hasta el s. XVIII se mantuvo ocupado por masas de encinas y quejigos gracias a las prácticas ganaderas, pero que en la actualidad se encuentran reducidas y dispersas, pero con gran diversidad botánica en zonas más elevadas y húmedas.

El olivar domina como principal uso del suelo junto a cultivos herbáceos y de hortícolas en las vegas (sobre todo en la cuenca del Río Turca y Pesquera). La utilización principalmente agrícola de la mayor parte de la superficie, excepto las zonas de media montaña que se destinan al pasto ganadero, ha sustituido los antiguos bosques de encinas que servían como fuente de recursos a las explotaciones porcinas y ovinas extensivas de dehesas.

Aunque podemos encontrar dentro de los límites administrativos de Algarinejo un gran número de zonas de interés paisajístico, principalmente bosquetes mediterráneos bien conservados y bosques de ribera, el espacio protegido más cercano al municipio se sitúa en Parque Natural de la Subbética Cordobesa, si bien la Sierra de Chanzas presenta un cierto grado de protección al estar declarado Complejo Serrano de Interés Ambiental dentro del Plan Especial del Medio Físico. Además, la presencia de las colas del Embalse de Iznájar, como área de importancia para la reproducción y la invernada de aves acuáticas proporciona un lugar relevante para el ocio y las actividades ecoturísticas